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La 78º División va al frente.

La 78º División de Infantería, que yo mandaba por aquella época, había estado en el Lejano Oriente hasta la mitad de octubre del 41. El 14 de octubre fue puesta en alerta y trasladada desde el campo de entrenamiento. En la estación, una representación del Cuartel General 35º Ejército nos hizo llegar la orden del GCC que nos trasladaba al frente. El 17 de octubre llegamos a nuestro destino.

El personal de la división tenía un buen entrenamiento realizado. Ejercicios tácticos de día y de noche, en frío y en calor, acostumbrando a los mandos y tropa a las dificultades, aumentando su fuerza y resistencia. Los ejercicios realizados antes de enviar las tropas al combate tenían buen aspecto; el trabajo de la artillería estaba bien coordinado, el cuartel general estaba a la altura y el personal tenía suficiente preparación con las armas.

El jefe del 35º Ejército, Mayor-General V.A. Zaitsev, director de los ejercicios, expresó su completa satisfacción con la preparación para el combate de la división e hizo especial énfasis en el papel positivo desempeñado por el mando. El Jefe de Estado Mayor Coronel I.F.Fedyunkin era un hombre con amplia experiencia. A la cabeza del CG (Cuartel General) estaba el Teniente Coronel A.I. Vitevsky. La artillería divisional estaba al mando del Comandante N.D.Pogorelov. El departamento político estaba liderado por el Comisario de Batallón M.M.Vavilov. Todos ellos gente muy preparada y competente.

No había dudas de que la división estaba bien preparada y organizada, pero carecía de experiencia en combate, por lo que decidimos en el viaje estudiar la experiencia de nuestras tropas en el combate contra los tanques y aviones enemigos. Cada uno, desde los oficiales del alto mando de la división hasta el último soldado fue instruido con toda la experiencia disponible obtenida de los fieros combates.

La división consistía en el 40º, 131º y 258º regimientos de infantería, el 159 regimiento de artillería ligera, el 200º regimiento de howitzers y un número de unidades especiales. La fuerza total era de 14.000 hombres entre oficiales y tropa, con 23 tanques ligeros, tres cañones de 45 mm, treinta y cinco cañones de 76 mm formando parte de la artillería regimental y divisional, dieciocho howitzers de 122 mm, cuatro howitzer de 155, cincuenta y nueve de 50 mm y morteros, seis cañones AA de 37 mm, 441 vehículos de motor, 3.400 caballos (fuentes del Ministerio Soviético de la Defensa)

El trabajo político se llevaba acabo en cada tren con tropas. Los comunistas y miembros del Komsomol fueron reasignados entre las diferentes unidades de forma que hubiera alguno en cada unidad. Como resultado, cuando la división entró en acción, sus unidades tenían 15 organizaciones del partido con 870 miembros y candidatos. La división tenía 210 organizaciones del Komsomol, sumando 5.082 miembros.

En la madrugada del 28 de octubre llegamos a la estación destino. A medida que nos acercábamos al frente veíamos mas trenes con tropas y equipamiento. No era complicado imaginar que otras unidades estaban siendo enviadas a los alrededores de Moscú.

Para el 31 de octubre toda la división fue concentrada en los bosques al oeste y sudoeste de la ciudad de Istra a lo largo del ferrocarril y la carretera de Volokolamsk. El CG de la división se situó en la villa de Leonovo.

Al día siguiente recibimos la orden a través del CG del 16º Ejército del Frente Occidental de reemplazar a la 27º Brigada de Tanques con un regimiento y resistir en el sector Sloboda-Gorodishche-Barynino, mientras que dos regimientos ocupaban la línea Kholshchevniki StationKostrovo.

El 3 de Noviembre el comisario de la división, M. V. Bronnikov y yo fuimos convocados en el CG del 16º Ejército en NovoPetrovskoye. De repente, una explosión sacudió la tierra, frente a nuestros vehículos. La aviación enemiga atacaba la carretera.

Un gran cráter bloqueaba el camino- Nos desviamos y fuimos por una carretera secundaria, mientras los trabajadores de la carretera, esos infatigables trabajadores de la guerra, aparecieron en la carretera y rápidamente rellenaron el cráter y eliminaron los efectos del ataque enemigo.

Nuestro vehículo estuvo bajo el fuego alemán varias veces, pero nuestro conductor ya tenía experiencia en el frente y la usó correctamente. Cuando un avión aparecía frente a nosotros aceleraba en su dirección y de repente, frenaba. El avión pasaba ante nosotros disparando sus armas. El conductor era muy habilidoso esquivando a los aviones que nos perseguían.

En el CG nos dijeron que nuestra división había sido asignada al 16º Ejército que tenía una amplia experiencia en el combate contra fuerzas acorazadas. El Ejército había recibido el bautismo de fuego en la lucha cerca de Smolensk en verano de 1941y, mas tarde en las intensas batallas con fuerzas enemigas acorazadas y motorizadas en la dirección de Volokolamsk.

También aprendimos la posición de los CG próximos y nos preparamos para comunicarnos con ellos. Pronto fuimos recibidos por el Teniente General Konstantin Rokossovsky, el comandante del 16º Ejército y por el Comisario Divisional Alexei Lobachov, Miembro de la Asamblea Militar. Informamos del estado de la división y expresamos nuestra confianza en que los hombres estaban listos para el combate. Rokossovsky quería saber todos los detalles respecto al personal, equipo y disposición para el combate de la división para el inminente y duro combate. Entonces él nos informó de la situación en el frente, nos contó las técnicas de combate enemigas y nos asignó la zona de combate. Aún recuerdo parte de nuestra conversación.

El comandante del Ejército dijo: “Durante los combates de octubre nuestro ejército ha infringido graves pérdidas en hombres, material, artillería y otro equipamiento al enemigo, pero los nazis continuamente traen nuevas tropas, en especial tanques y artillería para una nueva ofensiva. El mando alemán está ahora concentrando una gran cantidad de fuerzas acorazadas en los flancos de nuestro ejército para un nuevo y poderoso ataque. El 4 de noviembre el flanco izquierdo del 16º Ejército deberá resistir la ofensiva. Nuestra metra es la derrota del enemigo en el área de Skirmanovo, reforzando nuestras posiciones y avanzando a través de la línea defensa de la 18º División de Infantería en el río Gryada. Uno de nuestros regimientos de infantería lanzará un ataque en el sector Sloboda-Ilyinskoye y capturará Mikhailovskoye-Staroye mientras dos de vuestros regimientos se atrincherarán en la linea Kholshchevniki Station-Kostrovo

Rokossovsky nos dijo que en la lucha con el 16º Ejército el enemigo usa una táctica diferente, intentando repetidamente rodear al Ejército y cortar sus comunicaciones, intentando infiltrarse en los huecos entre unidades y enviando grupos armados con ametralladoras y tanques a la retaguardia.

La experiencia en la lucha del ejercito cerca de Smolensk, en el Río Ruza y cerca de Volokolamsk nos dio bases suficiente de cómo contrarrestar las tácticas enemigas. Solo era necesario coordinar cuidadosamente las acciones de la infantería con los tanques, la artillería y la aviación, dándole particular atención al reconocimiento y cobertura a los huecos entre divisiones, regimientos y batallones vecinos.

“Si practicas continuamente el reconocimiento activo” continuo el Comandante del Ejército “y tiene suficiente cobertura de fuerza y recursos en casa hueco harás fallar la táctica favorita del enemigo. Ya que el enemigo disfruta de una gran superioridad en blindados, la mejor cosas es desplegar tus tanques en profundidad en las líneas de infantería y usa su potencia de fuego para emboscar al enemigo”

“El equipamiento de áreas antitanque y la protección contra carros de las formaciones debe constituir el factor principal en cualquier situación. El equipamiento anti-tanque debe ser orientado contra las amenazas acorazadas y desplegado en profundidad en el sector de defensa de la división”

Rokossovsky hablaba sin prisa y se aseguraba de que sus oyentes comprendieran bien de que estaba hablando. Quedé fuertemente impresionado. Calma y encanto, no solo se puso al tanto de la situación en nuestra conversación sino que también tuvo éxito en transmitir su fe en las tropas. Lejos de las cuestiones sobre la eficacia de nuestra división, como de otras unidades del Lejano Oriente, nos transmitió que pronto el país entero conocería sus hazañas.

Era muy agradable oírle, pero debo confesar que estaba ansioso por entrar en combate. La división tenía que luchar con un duro y experimentado enemigo y todavía esperaba entrar en acción por primera vez. Tuvimos nuestros primeros reveses- e inevitablemente afectaron a nuestra gente. Medité sobre el contacto inminente camino del frente. Me preguntaba como hacer el mejor uso de mis fuerzas y equipo, qué regimiento debería enviar a atacar y cómo organizar la defensa mas efectiva contra los tanques y la aviación, el trabajo del GC y las comunicaciones para asegurar un control continuo.

Ese año el invierno llegó pronto. Nubes bajas y grises cayeron sobre los campos y bosques. Un viento cortante soplaba en las carreteras haciendo que los soldados se arroparan en sus capotes mientras que los conductores debían evitar que los radiadores se congelaran.

En previsión de las batallas que se avecinaban los soldados y oficiales de la división fueron bien informados de la situación cerca de Moscú, especialmente en su sector del frente por las organizaciones políticas. Las informaciones publicadas en los diarios nacionales no decían nada del frente y la prensa militar traía noticias al personal.

La carta de los defensores de la península Hanko a los heroicos defensores de Moscú estaba en boca de todos esos días. La carta admiraba el coraje y decisión del Ejército Rojo que furiosamente combatía a los nazis que se aproximaban a la capital y expresaba su confianza en que las hordas nazis chocaran con los muros de Moscú “Vuestra lucha templa nuestro espíritu y nos hace defender Hanko con mas ansia” escribieron los defensores de la península.

Los soldados discutían vehementemente la noticia del periódico sobre la brutal ejecución de Alexander Chekalin, miembro de 16 años del Komsomol y partisano en la región de Tula, en el pueblo de Peskovatskoye cerca de la estación de Likhvin (hoy Chekalin)

Nuestros hombres se enorgullecían de los informes que llegaba de todas parte de la ayuda al frente que publicaba la prensa. Pravda informó de que los trabajadores de Moscú donaron a la defensa del país 86 millones de rublos, 1.410 gramos de platino, 7.719 gramos de oro, casi 373 kilos de plata y monedas de oro por valor de mas de 5.000 rublos-oro.

El continuado y útil trabajo del partido potenció la moral de las tropas e insufló sagrado odio contra el enemigo en sus corazones.

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