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Artículo de Dimitri Khazanov aparecido en la revista francesa Le Fana de L'Aviation Nº 423 en febrero de 2005.
 

Es un artículo donde cuestina el número real de derribos de Hartman (a pesar de todo, aún superaría en una veintena al mayor as aliado, Ivan Kozhedub) en base a las pérdidas del bando contrario.

Dimitri Khazanov es un historiador ruso autor de Soviet Combat Aircraft of the WWII Vol 1 y 2 (con Yefim Gordon) y de Unknown Battle in Moscow skies 1941-42.

Muchas gracias a Mosca y Deibizz por su colaboración en la traducción.

Desde hace algunos años los historiadores rusos impugnan las 352 victorias en combate aéreo de Eric Hartmann. He aquí el punto sobre esta polémica, basada en el análisis de los archivos soviéticos. El resultado es, por lo menos, espectacular.

por Dimitri Khazanov

El Alemán Erich Hartmann Alemán es el as titular del mayor del número de victorias aéreas, 352, sumó 825 misiones y 1404 combates. Estas cifras, sacadas de su biografía oficial, afectan a la imaginación de todo aquel familiarizado con la historia del combate aéreo. Numerosos son los adjetivos elogiosos a los datos de este cazador fuera de serie en distintas publicaciones, principalmente occidentales. Su táctica, dicho, era garantizar la victoria golpe sobre por asaltos que aterrorizaban, causando en los Rusos que combatía el temor, el terror, el miedo de volar. Termina uno por preguntarse en qué medida se corresponde todo esto con la realidad. Como es sabido, el principio de los combates sobre el frente Germano-soviético (frente del Este para los Alemanes) se caracterizó en las primeras horas por pérdidas enormes en hombres y material en la aviación del Ejército Rojo. El hecho es reflejado tanto por los archivos alemanes, como por numerosos documentos, artículos y libros aparecidos en Rusia estos 10 últimos años. El análisis detallado de los acontecimientos de este período no es el objeto de este articulo; constatemos simplemente que el informe de las pérdidas (basado en los documentos de los dos beligerantes) no fue este verano favorable a los soviéticos: para cada avión alemán destruido, allí tuvo tres, cuatro, o incluso 10 del otro lado. Se desprendió que se añadió un gran número de victorias a los palmarés de los cazadores alemanes: algunos de ellos, más dotados o más afortunados, sumaron hasta 25 ó 30 entre el 22 de junio y el principio de septiembre de 1941.

¿Un piloto superdotado?

La notable eficacia de los numerosos ases alemanes se explica tanto a por la calidad de la Luftwaffe como por los defectos de su adversario, las fuerzas aéreas de la URSS, conocidas bajo las siglas VVS. Los alemanes se beneficiaban de una buena formación, tanto al control como al combate, reforzada para mucho por la experiencia adquirida en el frente Occidental. Los pilotos más brillantes encargaban sus unidades, adquiriendo por sus resultados el derecho moral a dirigir a sus camaradas al combate; por último, los resultados del caza básico alemán, el bf 109F, eran superiores a las de todos los aparatos soviéticos, incluido los más recientes, como el MiG-3, LaGG-3, y Yak-l. El nivel de los cuadros de mando de la VVS por su parte, especialmente sus niveles mas elevados eran deficientes. Eso tuvo efectos desastrosos, en particular, de las elevadas pérdidas durante los primeros días...

Pero esta situación no explica los resultados de Eric Hartmann: la guerra comenzó para él no cuando la Luftwaffe era el claro dominador, sino hacia la segunda mitad del conflicto mundial, cuando el conflicto ya tomaba otro cariz. Los ejércitos alemanes estaban a la defensiva en todos los frentes; la industria soviética, superando dificultades enormes, aumentaba los ritmos de su producción de aviones modernos como el Yak-9 o el La-5, capaces de enfrentarse al Messerschmitt con mayores oportunidades de éxito; los bombarderos Pe-2 e IL-2 "Shturmovik" tenían muchas más oportunidades que los obsoletos SB del principio del conflicto. ¿Cómo pues se justifican el éxito de Hartmann? ¿Es un superdotado?

Eric Hartmann, apasionado de la aviación, era hijo de una célebre piloto de vuelo sin motor alemana, Isabel Hartmann. Su llegada tardía al frente se explica simplemente por su juventud. Al principio de la guerra en Europa, solo tenía 17 años. Empieza a pilotar muy joven, primero sobre aviones acrobáticos luego sobre aviones de combate, y supera todos los grados de formación de los pilotos de caza del Luftwaffe. La instrucción, aunque no tenía la misma calidad que al principio de la guerra, seguía siendo sin embargo suficiente. En promociones de un buen nivel, los instructores observaron en varias ocasiones al joven Hartmann, presintiendo en él a un buen piloto de caza.

A los 20 años ya pilota un bf-109. El 20 de agosto de 1942, se destinó al grupo de reserva de la Agrupación de caza "Este". Allí, instructores que conocían el frente familiarizaban a los nuevos pilotos con las particularidades del combate contra la aviación soviética, indicaban la posición de los blindajes, el armamento de sus aparatos, y explicaban sus puntos fuertes y sus debilidades. Después de dos meses de perfeccionamiento, el 10 de octubre, el futuro as se destinó en el extremo sur del frente, el Jagdgeschwader 52 (JG 52), dónde debía desarrollarse casi toda su brillante carrera, Magro, de pequeño tamaño, Eric parecía más joven que su edad, lo que le valió el apodo de "Bubi" (el niño)


 

Prohibición de volar tras su primer combate

En el otoño de 1942, el JG 52 era la campeona de las escuadras de caza alemanas por el número de victorias. Su comandante, el Comandante D. Hrabak, destinó el joven teniente al 7º Staffel en el que, sobre el Cáucaso, efectúa sus primeras misiones como punto de un veterano, el Oberfeldwel E. Rossmann.

 

Según la tradición de la Luftwaffe, se destinaba a los recién llegados como puntos de pilotos expertos que tenían victorias en su haber. El Comandante von Bonnin, jefe del III/JG.52, mantiene la costumbre, considerando que Rossmann tendría muchas cosas enseñar al recién llegado. La iniciativa pertenecía entonces a los alemanes quienes, en este otoño habían infligido graves pérdidas al 4º Ejército Aéreo Soviético que operaba en este sector. Es a esta gran unidad que pertenecían los LaGG-3 a los cuales Hartmann se enfrentó en su tercera salida, el 14 de octubre de 1942.

He aquí cómo describe el encuentro: "Repentinamente vi una patrulla de dos aviones verde oscuro, a 3.000 m, ligeramente más altos. Sólo pensando en derribarlos inmediatamente, puse los gases para interceptarlos, Olvidando la presencia de mi líder y mi misión de cubrirlo. La aproximación fue rápida. Abrí el fuego a 1.000 m del avión más cercano, gastando todas mis municiones, mientras que el adversario proseguía su vuelo sin daños visibles. Me había acercado hasta el punto que le perdí en mi visor. Debí retirarme, reconociendo mi error. Oí repentinamente la voz de Rossmann en la radio, lo que me alegró, diciéndome: "rompe a la derecha, te cubro" Tardé unos instantes en efectuar del la maniobra y el motor de mi Messerschmitt tosió varias veces Durante cinco minutos siguió petardeando pero a continuación, un trueno y un pesado silencio.. Conseguí pasar el Elbrus [monte mas alto del Cáucaso] y ví una carretera ante mi. El suelo se acercaba rápidamente y me encontré aterrizando sobre la panza. Unos soldados de infantería llevados a cabo me ayudaron a salir de la carlinga y me indicaron el camino hacia nuestra base de SoldatskaTa (sobre el Terck, al noreste de Nalchikl)"

Por la noche se procedió el análisis de la misión. El comandante del III Gruppe, von Bonnin, tenía quejas serias contra Hartmann: había perdido a su líder, y olvidándose de cubrirlo, se había lanzado a toda velocidad al ataque. Subiendo, había cruzado una nube, lo que lo había desorientado; por último, inútilmente había roto un avión. Resumidamente su carrera militar comenzaba mal Hartmann fue arrestado durante tres días ,y se le prohíbe volar durante más de dos semanas; así pues, a pesar de una situación aérea favorable a los alemanes, buenos mandos y su formación, su primer combate había sido un fracaso.

El joven piloto pidió volver combate para rehabilitarse cuanto antes. A su 19ª misión de guerra, el 5 de noviembre de 1942, el 5 de noviembre de 1942, mientras que se encontraba sobre el Cáucaso, proximidad de una ciudad llamada Digor (su misión se define con precisión en los archivos soviéticos), Hartmann dañó un IL-2, al que obligó a realizar un aterrizaje forzoso. Se apuntó así una primera victoria, pero este combate se terminó para el alemán con la pérdida de un segundo bf 109 G-2 destruido en un aterrizaje forzoso.

Un joven hombre casado con la oportunidad

Estos fracasos se debían a un exceso de ardor y a la falta de experiencia. Pero la oportunidad permaneció de su costa de sus principios, y le permitió extraerse sin mal de estas primeras aventuras. A continuación, Hartmann no cometió más graves errores. Según R.Toliver y T. Constable, autores de “los Ases de la Caza Alemana, 1939-1945” los más grandes ases eran, al principio de sus carreras como algunos de los "jóvenes pilotos alemanes desconocidos cuyos millares desaparecieron durante sus primeros combates, sin haber obtenido ni una victoria" Así pues, llegado al mismo tiempo que él al 7/JG 52, el Teniente R. Mertschat ya había desaparecido el 11 de noviembre, sin que nadie supiera nunca lo que le ocurrió”.

Jefe de patrulla tras 110 misiones.

Según Hartmann, Hrabak, von Bonnin y Rossmann desempeñaron un papel importante para su futuro de piloto de caza. Los dos primeros lo ayudaron integrar los rudimentos de su formación teórica: "Para sobrevivir en Rusia y ser un cazador eficaz - repetía el comandante a los recién llegados - es necesario mejorar permanentemente la táctica. Está claro que deben actuar con agresividad, pero ustedes no llegarán a nada si no combinan la agresividad con la inteligencia y la prudencia" Rossmann inculcó su extremo de numerosas "cuerdas". Destacó que no era necesario atacar que en el momento en que se tenía la firme convicción que el éxito estaba garantizado; cuando llevaba a jóvenes puntos a sus primeras misiones, El Oberfeldwebel poseía una preciosa experiencia que usaba para protegerlos a todos, suponiendo que con el tiempo, desarrollarían sus mismas aptitudes. Sobre el campo de batalla, los reflejos se adquieren rápidamente.

En 1943, con 110 misiones y ocho victorias, el teniente Hartmann se convirtió en jefe de patrulla. Tenía el nivel de los pilotos que poseían los mejores resultados de su escuadrón: El Oberleutnant Zwernemann, los Oberfeldwebel Grislawski y Friese, los Feldwebel Toil y Dammers. Tomando gusto la caza libre, puso poco a poco en el punto su táctica para asestar el golpe seguro: "ver el primero, evaluar la situación, tomar la decisión, atacar con determinación, retirar." había incluido que no era necesario dejarse implicar en combates prolongados, sino romper cuanto antes actuando en el plano vertical

Su participación en la batalla de Kursk constituyó un capítulo importante en su carrera. Del 5 de julio al 19 de agosto, en 45 días, efectuó 112 misiones e hizo pasar a su palmarés oficial de 17 a 88 victorias. Sin embargo, la operación Ciudadela, aunque cuidadosamente preparada falló. No solamente los ejércitos soviéticos llegaron bloquear el empuje alemán, sino que pararon a la ofensiva al sur y al centro, a pesar de pérdidas enormes tanto en tierra como en el aire. El III/JG 52, donde combatía Hartmann, llevó combates hostigados en los sectores de Belogorod, por Orel, y en la cuenca del Donetz. Los mejores días para el joven as fueron el 7 de julio y el 7 de agosto cuando, en cuatro misiones diarias, llegó derribar siete aviones soviéticos cada vez. De salida en salida, su tiro se volvía más preciso. Su técnica consistía obtener una salva de todas sus armas lo más cerca posible sobre las partes más vulnerables del adversario. Como los otros ases, consideraba la sorpresa como el mayor factor de éxito de un ataque "el piloto que vio al adversario el primero tiene la mitad ganada" como le gustaba decir.



Casi una victoria por salida

Durante estos combates encarnizados, perdió a numerosos camaradas, y, el 20 de agosto, su palmarés estuvo a punto de cerrarse. Cazando IL/2 Shturmovik en el famoso del frente del Mious, al oeste de Millerovo, su Messerschmitt fue alcanzado en el motor.

Los archivos soviéticos suman ese día 40 combates aéreos. En uno ellos, el Teniente P. Evdokimov, del 232º Regimiento de asalto del los 7º cuerpo ve que saliendo del objetivo el IL-2 de su camarada V. Ermakov era atacado por un 109. Hizo frente al Messerschmitt y le lanzó una ráfaga. El alemán comenzó a echar humo, perdió altitud e hizo un aterrizaje forzoso en las líneas 2º Ejército del Guardia. Todos los IL/2 retornaron a su base, aunque varios dañados.

Hecho prisionero, Hartmann se evade inmediatamente

Hartmann fue capturado, pero solo estuvo prisionero unas horas. Simulando una herida burló la vigilancia de sus guardias y huye aprovechando la confusión provocada por el un ataque de un Stuka. Si hay que rendir homenaje á su sangre fría y á su coraje, hay que muy también constatar la permanencia de su "Baraka" (suerte). Porque en el frente podría haber topado con los soviéticos en lugar de con los alemanes.

No obstante, Hartmann reivindica ambas victorias del 20 de Agosto (6:08 y 06:10) que no tienen confirmación en los archivos soviéticos.

Éxito increíble para sus camaradas

Al volver a su Hartmann se entera que muchos de sus camaradas habían muerto o desaparecido. El "maestro” del joven as, el Oberfeldwebel Rossmann, fue derribado y capturado el 9 de julio de 1943; Solo retornó a Alemania tras seis largos años en los campos soviéticos. Hartmann fue nombrado comandante del Staffel 9/JG 52 y se implicó aún más de calor al combate. Casi cada una de sus salidas en el sector de la orilla izquierda del Dnieper se caracterizó por la destrucción de un avión soviético. Su palmarés creció rápidamente. El P-39 "Airacobra" derribado el 20 septiembre 1943 fue su 100º victoria. ¡Ese día, los observadores alemanes contaron el derribo de un LaGG-3, mientras que del lado soviético, es la pérdida de un Yak-7 de la 288º División de caza del 17º Ejército aéreo. A pesar de todo ¡el derribo de Hartmann se registró!

Por esa época un camarada de regimiento puso en duda los éxitos de Eric Hartmann: Friedrich Obleser. Este joven y ambicioso piloto tenía casi un año de menos que Hartmann. y había llegado 8/JG 52 tres meses después que él, obteniendo su primera victoria el 28 de marzo de 1943. Había una atmósfera de rivalidad entre las unidades, las escuadrillas y los individuos, Obleser considera que no combatía los bolcheviques peor que Hartmann. A partir de la batalla de Kursk, se le había confiado el mando de un Staffel, pero su palmarés seguía siendo inferior el de su rival que superaba el centenar.

Según la obra "Holt Hartmann vom Himmel" ("saque a Hartmann del cielo"), la pelea se solucionó de la siguiente manera: Hartmann convenció a su comandante de escuadra Günther Rall (que había sustituido von a Bonnin al principio de la batalla de Kursk) para asignar temporalmente a Obleser como su punto. Éste confirmó que Hartmann "había apuñalado bien" a un La.-5 y un P-39 en dos vuelos el 29 de septiembre, en el sector de Zaporojie; se dice que después de su vuelta al 8º Staffel, no puso más duda la veracidad de los informes de "Bubi" Hartmann. Sin embargo curioso de constatar que inmediatamente tras este episodio su palmarés aumentó las primera semana en 10 victorias y que al final del mismo mes ya tenía 80, lo que le valió la cruz de caballero.

Para estas mismas fechas, Hartmann ya tenía 202 victorias confirmadas. Leemos en el diario del JG 52 que, el 2 de marzo de 1944, el 7. Staffel, con a otro de las Fuerzas Aéreas Reales húngaras se desplazan a Ouman Kalinovka, para luego, algunos días más tarde, a Proskourov. Entre el 2 y el 7 de marzo estas unidades obtuvieron 15 victorias, 10 de las cuales en el día del 2. El mismo día, Hartmann fue gratificado por el Führer, al mismo tiempo que el Oberleutuant W.Krupinsky, con las Hojas de roble sobre su Cruz de caballero.

Según los archivos alemanes, tras de un breve período de descanso, Hartmann volvió a combatir con el éxito en los cielos de Crimea, en el sector de Iasi, al noroeste de Rumania, en Bielorrusia, al sur de Varsovia... Recientemente, en varias ocasiones, los asombrosos éxitos de Hartmann fuero objeto de debates en la prensa rusa.

Las críticas hicieron notar la desaparición de varias libretas de de vuelo del "experto" y la imposibilidad de atestiguar resultado de los combates por películas de las foto ametralladoras (no disponibles en los cazas alemanes) y dudas sobre ciertas " victorias en “serie" Por otra parte, los seguidores de Hartmann se apoyan en documentos de su proceso, en URSS, en 1949. Según ellos, si el acta de acusación se apoya en la destrucción de 345 aviones soviéticos (los otros siete eran americanos) debe ser cierto ya que los acusadores KGB no podían equivocarse en un asunto tan serio.

Consultando los archivos soviéticos

Hay un medio de cerrar el debate: comprobar si, como para otros ases, las victorias del experto son confirmadas por los archivos soviéticos, es decir, si se corresponden pérdidas soviéticas. Desgraciadamente, la respuesta no es tan simple, ya que la táctica favorita de Hartmann consistía sorprender aviones aislados, lejos de las líneas, en el momento en que su tripulación menos se lo esperaba.

En ese caso el avión derribado aparece en los registros soviéticos, no como avión derribado en combate, pero si como desaparecido con causa desconocida ("no volvió de misión"), además, si las tripulaciones habían sobrevivido, ellos no podían decir generalmente nada sobre la causa de su pérdida. No obstante, si no es posible confirmar o invalidar uno a una las victorias del más grande as alemán, podemos cuando mínimo, tras el estudio, establecer unas conclusiones.

Así, el 29 de mayo de 1944, tres La-5 (mencionados en su informe como LaGG-7) fueron añadidos a sus palmares, derribados en la región del aeródromo rumano de Novela. Efectivamente, aviones del 5º Ejército aéreo atacaron las grandes bases aéreas de Romanet Khousi, pero sin la ventaja de la sorpresa. En el curso de los combates que resultaron, la caza y Flak alemán derribaron cuatro IL/2.Pero todos los La-5 de la 302º División de caza que protegían a los Shturmovik retornaron a su base. El 5º Ejército aéreo no lamentó la pérdida de ningún otro La-5, a pesar del “intenso” informe del punto de Hartmann, Oberfeldwebel E Blessin, informando cómo uno de los cazas soviéticos "se estremece bajo los impactos y, dejando un rastro de humo negro se precipitó hacia el suelo"

De datos y aparatos diferentes

Uno de los historiadores rusos que hacen la apología de Hartmann, M.V. Zéfiroy, escribión en su obra "los As del Luftwaffe - la Caza del día: "El 4 de julio, en el sector de Bobrouisk, Hartmann localiza tres IL-2 ocupados a atacar una posición de artillería alemana." Vuelan tranquilamente baja altitud ametrallando su objetivo, olvidando completamente que ellos mismos pueden estar en peligro. En ligero picado, Hartmann se colocó detrás y ligeramente por debajo de los Shturmovik. No abre fuego hasta que se ha acercado a 50 m. Al final de una breve ráfaga, el primer IL/2 se desintegra en los aires. Tras una rotura brutal, pronto el segundo adversario que se encuentra en su visor. De nuevo una ráfaga, y l IL/2 en llamas cae hacia el suelo. Una tercera vez y es el tercer aparato que el que recibe los impactos. Tres columnas de humo señalan los lugares donde cayeron los tres IL/2. Eran las victorias 248º ,249º y 250º. Hartmann era el cuarto piloto del Luftwaffe que alcanza tal cifra.

Si se consultan los archivos alemanes, la 250º victoria de Hartmann no fue contabilizada el 4 de julio de 1944, sino un mes mas tarde. En aquella época, su unidad estaba en Rumania y combatía a los pilotos de la 5º Armada Aérea del general Goryounov. En el registro acciones del 5º Ejército aéreo - Junio de 1944 (2), se indica que un grupo de 12 IL-2 mandados por Lt Frolov, yéndose de 900 m de altitud, atacó las posiciones alemanas de artillería en el norte de Iasi. Tras la primera pasada sobre el objetivo, fueron interceptas por dos parejas de la caza enemiga. El comandante del 2º Cuerpo aéreo de Asalto, el general Stépichev, observó, du PC de la 27, Ejército mixto, cómo, a la aparición de los aviones enemigos, las cuatro patrullas de " Shturmovik " forman un círculo defensivo que rechaza todos los ataques de Meserschmitt y Focke-Wulf provenientes de las de las posiciones germano-rumanas. Los pilotos del IL/2 realizaron 5 pasadas de tiro teniendo que lamentar la pérdida que de un solo IL-2 que, dañado, debió hacer un aterrizaje forzoso en sus líneas.

La contraofensiva de los ejércitos Germano-rumanos en el noreste de Rumania, a finales de mayo-principios de junio del 1944, presenta un gran interés en la medida en que las tropas alemanas se beneficiaran del apoyo activo de la Luftwaffe. Después de haber concentrado fuerzas aéreas importantes, y al contar con el efecto de sorpresa, los alemanes recuperaron la iniciativa en el aire. Las pérdidas soviéticas del 30 y el 31 de mayo, debidas principalmente se elevan a 70 aviones. Unos días después, el mando del 5º Ejército Aéreo vuelve a poner orden y establece una disciplina aún más firme en sus unidades con lo que las pérdidas disminuyen sensiblemente. Patrullas reforzadas y escalonadas a diversas alturas hicieron la misión de los "expertos" alemanes bastante más delicada.

Encontramos para este período, en los archivos alemanes la indicación de que los Messerschmitt, efectuando tres á cinco salidas al día, procedían á operaciones de limpieza del cielo, escoltaban grupos mixtos de Ju-87 y de Fw-190 (más raramente de Hs-129 de ataque en el suelo) y se entregaban á a la caza libre. ¡Durante todo este tiempo, Hartmann sólo realizó misiones de caza libre y reivindicó, entre 3 y el 6 de junio, la destrucción de 15 "Airacobra" y de ocho La-5 (ni siquiera menciona los "Shturmovik"!) Afirma haber utilizado con éxito las nubes los cúmulos, abundantes á esta época, para esconderse y atacar a altitudes bajas y medias (menos de 3 500 m).

No obstante, de allí comparando los archivos soviéticos y los informes de Hartmann sobre sus misiones en la segunda mitad del día (generalmente tras las 15 horas, - período de nubosidad fuerte), podemos atribuirle efectivamente durante este cuatro jornadas sólo un máximo de seis victorias de 23. Comprobamos también que Hartmann reivindicó la destrucción de LAGG mientras que se trataba de Bell " Airacobra ".



Misteriosos aviones derribados

En el curso de su salida de la tarde del 4 de junio, la cuarta del día, habiendo reivindicado cinco victorias por la mañana, Hartmann y su punto, Feldwebel H.J. Birkner, intentaban sorprender los aviones soviéticos a la salida de una nube cuando ellos fueron interceptas por dos cazas soviéticos. Pilotados por el Major B.B. Ghnkaet y el Teniente N.L. Trofimov, del 16º Regimiento de caza de la Guardia, que atacaron a ambos "Messerschmitt” desde arriba Avisado por su punto, Hartmann consigue á evitar la ráfaga que le iba destinada, y, exprimiendo su motor al máximo rompió el combate. Tras este choque, la parte soviética reivindicó a una victoria y Hartmann dos (que le fueron concedidas) En realidad todos los protagonistas ¡volvieron a casa sanos y salvos!

El reportaje del corresponsal alemán de guerra G. Eekert sobre 300º Victoria de Hartmann, el 24 de agosto de1944, en el sector de Sandomierz, puede ser citado como un ejemplo perfecto de la propaganda del Dr. Goebbels

El acontecimiento se describe de este modo: " Todos los que estaban presentes sobre el terreno se habían reunido alrededor de radio y de dos míseros receptores ya que el acontecimiento podía llegar de un momento a otro. El operador estaba nervioso, temiendo dejar pasar el mensaje de la 300 victoria obtenida por un mismo piloto alemán.

Pero las cosas no se detienen ahí. Bajo los gritos de los entusiasmados alemanes por dos veces todavía, Hartmann anuncia que un avión soviético acababa de explotar en vuelo, y, por la tarde, él tenía de. 11 aviones enemigos”. Todos fueron confirmados.

A juzgar por el reportaje los "Airacobra" del 7º Cuerpo de caza (eran ellos quienes, según los archivos soviéticos, patrullaban sobre los puntos de paso del Vístula a Sandomierz) solo estaban ese día para servir de objetivos al as alemán. En realidad, los adversarios opuestos este 24 de agosto de 1944 Hartmann eran los pilotos bien implicados y experimentados del 9º División de caza del Guardia, controlados por el Coronel Pokrychkine (esta división formaba parte del 7º Cuerpo de caza y su comandante acababa de recibir, algunos días antes, su tercera estrella de oro de Héroe de la Unión Soviética).

Si el estilo mismo del reportaje alemán ya deja suponer que el éxito puede ser exagerado, la realidad sobrepasa todo lo que se podría suponer. Volviendo al registro de Acciones del 2º Ejército aéreo - agosto de 1944 (4) podemos verificar que son los pilotos del ejército de S.A. Kraskovsky que cubrían las unidades de la 1,1 frente de Ucrania, particularmente la cabeza de puente del Vístula; 9º División de caza de la Guardia formaba parte de esta gran unidad.

La página 29 del documento citado permite afirmar que ningún avión soviético fue derribado en combate aéreo por el día de 24 agosto, y que ningún otro este mismo día era considerado como "no regresó de la misión".

Podemos, por consiguiente, afirmar con un alto grado de certeza que el episodio descrito anteriormente, así como las ocho otras "victorias " de Hartmann 24 de agosto 1944, son inventadas.

El régimen nazi necesita héroes

Según las fuentes alemanas, que a menudo refieren las memorias de un punto de Hartmann, el Oberfeldwebel K. Unger, "experto" famoso habría destruido 19 aviones soviéticos el 23 y 24 de agosto. En los documentos del 2º Ejército aéreo, las pérdidas soviéticas de estos dos días se elevan a 11 aparatos: dos derribados por la caza enemiga, un desaparecido, uno destruido en el suelo por la artillería alemana, y siete víctimas de la Flak. No se puede asignar a Hartmann por ese día mas que un biplano Po-2 del 208º División de bombardeo nocturno (Hartmann no reivindicó victoria sobre un infeliz biplano), y un P-39 del 7º Cuerpo de caza. En cualquier caso, está claro que el as alemán no obtuvo los excepcionales resultados anunciados.

Es igualmente interesante otro punto importante. A finales de agosto de 1944, las acciones desesperadas de los alemanes llegaron parar la ofensiva soviética en el centro del frente del Este y estabilizarlo este último. No obstante, el verano ve desaparecer en varios bolsas a la mayoría de las unidades alemanas que constituyen inicialmente el grupo de ejércitos centro fue una de las mayores catástrofes sufridas por la Wehrmacht en el curso de su historia.

Hay sin embargo casos donde las victorias de Hartmann, al menos en parte, son confirmadas por los archivos soviéticos. Así pues, se puede afirmar seguro que, el 24 de octubre de 1943, cortó el Lt. Sytov. 5º Régimiento de caza de la Guardia, héroe de Ia Unión soviética. En el curso de un combate aéreo en el sector de Zaporojie. El ruso, con 30 victorias (seis en cooperación) se apartó de su formación y no volvió. Esta pérdida fue sentida dolorosamente en el regimiento; "no conoce iguales para la energía de sus asaltos y la precisión de sus golpes..." decía una de sus citas." Ningunos de sus camaradas sabe en qué circunstancias cayó. Por su parte, según de las actas alemanas, Hartmann, ese día, derribó un LaGG-5 durante su 357º misión, adquiriendo su 133º victoria.

Derribo por error

El Lt Sytov no fue, entre otros, la única baja del 5º Regimiento de caza de la Guardia en el curso de los durois combates duros de l reconquista del Dnieper. A finales de 1943, en el momento de una misión en el sector de Apostolovo, el piloto con más victorias del regimiento no volvió. El Lt P.T. Kaisine tenía en su palmares 16 victorias. El 12 de diciembre, había dado pruebas de maestría y abnegación llegando á aterrizar tras las líneas enemigas y recoger a su líder el Lt Bayevsky, que acababa de hacer un aterrizaje forzoso. Ocho días más tarde, en malas condiciones meteorología, el avión de Kalsine perdió el contacto con su grupo y no fue visto de mas de nuevo. Posiblemente fue víctima de Hartmann que merodeaba por el sector Nikopol - Apostolovo. El alemán declara haber derribado tres La-5; el estado-mayor del 17º Ejército aéreo reconoció haber perdido dos La-5 el 20 de diciembre.

Sergei, hijo del célebre constructor Igor Sikorsky, trabajó en Alemania federal tras la guerra y conoció a Hartmann. Hacia los años 1970, sus relaciones se convirtieron en amistad sincera y el famoso as contó á a su amigo, director comercial de la sociedad que llevaba su nombre, su guerra, la dureza de su cautiverio en la URSS

Las numerosas injusticias de la suerte de la que él fue víctima. Uno de los episodios contados por Hartmann y confiado por Sergei Sikorsky al autor (Khazanov) de estas líneas es el siguiente: "Los pilotos más experimentados fueron a veces obligados a despegar en "caza libre" en condiciones meteorológicas execrables. Saber orientarse por los menores indicios de un paisaje a menudo desolado, la conjunción con mi máquina era lo que me permitía volver. Pero por dos veces, en el mal tiempo, (uno de estos casos se produjo en otoño de 1943 en el sector del Dnieper) mis ojos me traicionaron: ataqué y me derribé a los aviones, pero sólo durante su caída vi las cruces alemanas en sus alas. Desde luego, no dije nada sobre esos errores"

También encontramos un episodio interesante respecto a Hartmann en las memorias que el Sargento P.I. Gouriev, de 43º Regimiento de Shturmovik, informó de combates en los que estaba implicado. El IL-2 del que era ametrallador había sido derribado en el sector de Sapoun-Gora el 7 de mayo de 1944, en el momento del asalto de Sevastopol por el Ejército rojo. El suboficial fue capturado. Tras un interrogatorio breve, fue trasladado al último aeródromo alemán en actividad, cerca de Khersones. El asistió á a la agonía de los restos del 17º, Ejército alemán, cercado y acorralado contra el mar. El fuego de artillería y los asaltos incesantes de los IL/2 inflingieron a los alemanes de pérdidas severas, pero uno de los pilotos alemanes, uno rubio y pequeño, llegó a despegar en dos ocasiones con su "Messerschmitt" entre los estallidos de obús, bombas y cohetes, y volver de nuevo. Cuando la pista se volvió impracticable, cargó a dos mecánicos detrás él, y volvió a salir en dirección a Rumania. En el desorden, Gouriev se escapó y pudo así pronto encontrar a sus camaradas. Se manifiesta que su relato hace alusión Hartmann.



Buena cohesión con sus compañeros en caza Libre

El nivel elevado de entrenamiento de los pilotos del JG 52 fue determinante para obtener los resultados que fueron los de Hartmann. Su éxito en caza libre se explica en gran parte por la buena cohesión de sus parejas líder-punto y de la buena coordinación de sus acciones. La prueba del ejemplo contrario: cuando a finales de la guerra, Hartmann tiene de punto al Comandante G. Kapito, transferido recientemente de la aviación de bombardeo sin haber acabado su formación de caza, la patrulla se deshizo a partir de las primeras maniobras, el 1º marzo de 1945. Kapito se distanció, recibió el fuego de un aparato identificado como "Airacobra" y tuvo que abandonar su avión en paracaídas. Pero el avión soviético a su vez fue atacado por Hartmann que le derribó. Kapito dice haber visto al enemigo expulsado de la cabina en el momento del impacto, y muerto en el acto.

En el fuselaje de ese avión había 25 estrellas. El "Messerschrnitt" que acababa de derribar fue su 26ª y última victoria. El historiador checo Kolewski se basa en las memorias de los mecánicos del I.JG52 a quienes Hartmann mandó a partir de febrero de 1945, para concluir que su víctima del 1 de marzo de 1945 fue el Capitán S.I. Lazarev, del 728º Regimiento de caza, de la 256ª División. No lejos de la ciudad de Brenzlau, los alemanes descubrieron los restos de un Yak (y no de un "Cobra" como lo habían identificado erróneamente los pilotos alemanes) con el cono de la hélice pintado de rojo y tres hileras de estrellas sobre el costado. Según documentos oficiales soviéticos, Lazarez contaba en el momento de su fallecimiento, 22 victorias individuales y tres colectivas.

Los jóvenes pilotos soviéticos, presas fáciles

La mayoría de las veces, las víctimas de los ases alemanes eran los jóvenes pilotos soviéticos, insuficientemente adiestrados. El aumento de los efectivos de la aviación soviética durante la segunda mitad de la guerra hizo necesario el envío al frente de miles de aviadores, aunque el estado no disponía de los medios necesarios para instruirlos convenientemente. Hasta disponiendo de aviones modernos y bien armados, aquellos novatos que quedaban retrasados de su formación, corrían un gran riesgo de ser derribados en poco tiempo. Los ases alemanes como Hartmann lo sabían muy bien, e intentaban centrarse en este tipo de presas, para probar suerte sin grandes riesgos y retirarse rápidamente.

Cuando las necesidades fueron importantes, particularmente en el momento de ofensivas importantes, la VVS fue forzada a llevar al combate a pilotos reservistas inexpertos, o a alumnos en curso de formación. Estos constituyeron muchas presas fáciles para la Luftwaffe. Por otra parte, muchos aviones de caza soviéticos, hasta al fin de la guerra, no tuvieron radio. A menudo, sólo el líder disponía de un emisor-receptor de radio, teniendo los pilotos a su mando sólo un receptor; la ausencia de enlace por radio constituía un handicap considerable; esto obligaba particularmente a los pilotos afectados a volar bien agrupados en formaciones poco maniobrables.

La caza soviética fue privada de forzar el combate.

Además, la aviación de caza soviética, incluso en la fase final de la guerra, raramente ejecutó misiones ofensivas. Su papel fue, la mayoría de las veces, limitarse a dar protección aérea a un sector del frente y a la escolta de las unidades de ataque a tierra. Durante las misiones de escolta, los pilotos de caza no tenían permitido abandonar la formación, incluso ni para perseguir un enemigo.. Su función era mantener la caza enemiga a distancia. Los "Halcones de Stalin" fueron muy raramente autorizados a practicar misiones de caza libre sobre las principales rutas aéreas de la aviación, y a atacar los aeródromos alemanes en muy pocas ocasiones.

Esto vuelve a decir que, a pesar de su inferioridad numérica, la aviación alemana estuvo colocada raramente en una situación insoluble. Los ases alemanes, podían sacar provecho de todas las ocasiones que se les ofrecían. Hay que aquí rendir homenaje al tesón de Hartmann, y a su aptitud que analiza muy rápido una situación para atacar sólo si le estaba favorable.

Un avión derribado, cinco victorias reivindicadas

Él está seguro que con el olfato del buen cazador, Hartmann supo sacar provecho perfectamente de ciertos procedimientos cuajados de la aviación soviética, y que sabía sorprender, como todo buen cazador, no haciendo como todo el mundo. Pero él velaba por su seguridad personal. Así, entre sus victorias, como contamos pocos bombarderos (Pe-2 y "Boston ") y casi no de " Shturmovik" biplazas. Esto puede explicarse por su deseo de no tomar riesgos porque, cuando se ataca un avión defendido por uno o varios ametralladores, nos exponen a ser tocados antes de haber alcanzado en posición de tiro favorable.

El estudio por sondeo de un cierto número de combates del "experto" hacia el fin de la guerra permite comprobar que la mayoría de sus victorias no son confirmadas por los archivos soviéticos. En ciertos casos, después de haber destruido efectivamente un avión enemigo, Hartmann reivindicaba tres, incluso cinco "bolcheviques al suelo". Sus éxitos reales pueden ser evaluados así á 70 o80 aviones soviéticos abatidos (casi el personal de ¡dos regimientos enteros!) lo que es mucho a pesar de todo. En estos combates, él mismo Hartmann perdió, a causa de su adversario o por accidente, de 10 a 12 "Messerschmitt". No es pues falso afirmar que los resultados famosos de los "expertos" del JG 52, G. Barkhorn y G. Rall, fueron en realidad superiores, aunque ni uno ni otro haya obtenido los "diamantes" sobre su Cruz de caballero como Hartmann. Ya que la credibilidad de los informes de Hartmann es más baja que la de la media de los pilotos alemanes. Esto puede explicarse por la dificultad, o incluso la imposibilidad, de conocer la suerte real del avión atacado sobre las zonas soviéticas donde Hartmann se adentraba a menudo (pero de otros "Experten" siguieron este ejemplo) En estos casos, la confirmación de la victoria se reducía al posible testimonio de un compañero.

Hay también un hecho de que la veracidad de los informes de los Alemanes era claramente más elevada en 1941-1942 que en 1944-1945, cuando Hartmann adquirió la mayoría de sus victorias; por ejemplo, sobre las 33 víctimas de W. Mölders sobre el frente Este en 1941 de,.20 aproximadamente pueden definirse en los archivos soviéticos. Por el contrario, hacia el final de la guerra, la propaganda alemana necesitaba sobre todo héroes sobrehumanos, capaces por sí solos de poner en fuga, o mejor, de destruir olas de "bolcheviques"; el joven "experto". Hartmann, piloto hábil, ciertamente, se creó así oficialmente en héroe invulnerable. La publicación de varios libros consagrados en sus estados de servicio durante la guerra fría también contribuyó a pulir su imagen de "caballero rubio" sin reproche y sin miedo opuesto al "peligro rojo". El análisis de los archivos soviéticos permite también negar formalmente que los servicios soviéticos le hayan consagrado una "atención especial" especiales. El rumor según el cual la cabeza de Hartmann, llamado "el diablo verde de Ucrania", se habría puesto a precio 100.000 rublos no puede ser confirmado por los archivos.

La leyenda del “tulipán negro”

Los Alemanes afirman que a partir del momento en que hizo pintar bandas negras sobre el morro de su Messerschmitt, similares a los pétalos de una flor, sus resultados habrían disminuido brutalmente, ya que los servicios soviéticos de escucha determinaron rápidamente que el "tulipán negro" era el avión de Eric Hartmann, la orden soviética pedían a sus pilotos dejar rápidamente el sector en cuanto apareciera. No se prueba absolutamente esto. Por el contrario, la prueba existe que los alemanes indicaban a sus tripulaciones "¡¡Achtung, Pokrishkin in der Luft!!” (¡¡Atención, Pokrishkin está en el aire!!) Si la información soviética seguía los desplazamientos de unidades de la Luftwaffe, apenas se interesaba por los pilotos. El nombre de Hartmann no decía mucho a los Estados Mayores soviéticos. Algunos de ellos sólo lo conocieron en la segunda mitad de 1944, después de haber analizado los informes de interrogatorio de pilotos del JG 52 caídos entre sus manos. Por último, es necesario también destacar que los pilotos del Luftwaffe no reflejaron a Hartmann al mismo nivel que Mölders o Galland, aunque haya adquirido oficialmente más victorias. Los rusos no lo clasifican tampoco a la misma altura que uno de los tácticos de la aviación soviética, Alexander Pokrishkin. Por último, a pesar de su prestigio, Eric Hartmann no ocupó nunca elevado puesto en la jerarquía militar alemana, durante después de la Segunda Guerra Mundial. Sólo en julio de 1944, aproximadamente 20 meses después de su llegada sobre el frente, que fue promocionado a Oberleutnant (teniente) y no alcanzaría el grado de Comandante (comandante) hasta la víspera de la capitulación del Reich. En la Luftwaffe occidental, dónde Hartmann tuvo la reputación de ser incontrolable y "políticamente incorrecto", se digirió difícilmente su nombramiento al grado de coronel.

Disputas de los historiadores

Si todos los historiadores admiten que es rarísimo que el número de las victorias confirmadas (289 para Hartmann hasta el 27 de agosto de 1944) corresponda a un número equivalente de pérdidas en el adversario, que el frente del Este ofreció a los mejores pilotos de caza alemanes condiciones de éxito ideales durante al menos dos años, que el número de las victorias aprobadas en el Este por el mando de la Luftwaffe es excesivo, no es menos cierto que se disputan sobre las conclusiones que es necesario extraer. A partir de esta acta innegable, muchos historiadores alemanes sospechan de sus homólogos rusos de “engordar” en sentido contrario, acusándoles esforzarse en reducir en la medida de lo posible el verdadero (pero desconocido) palmarés del "Experten" con el fin de valorizar los éxitos de los ases de las VVS, hasta ahora ampliamente menospreciados, en particular a causa de la guerra fría como destaca Dimitri Khazanov

NOTA DE LOS HR

Un artículo como este no podía dejar de crear polémica. Hemos localizado en internet en un sitio que quizás no sea muy neutral ya se se autodefine como "Kaczmarek: a German view of the air war" el siguiente enlace http://members.aol.com/falkeeins/Sturmgruppen/hartmannclaims.html

En él se rebaten algunos (no todos) de los argumentos esgrimidos por Khazanov.

Otra interesante discusión sobre el tema, se puede encontrar en este hilo de militar.org.ua (es necesario registrarse para poder acceder).

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