A ver, si yo soy el primero en decir que la teoría del 97 es la exlpicación de todo. Pero hay que tener en cuenta los matices.
En Internet también se puede manipular, porque pocos medios en Internet cuentan con corresponsales en el sitio de la noticia, aunque es un grandísimo avance con respecto a otras épocas. Está claro que si quieres, puedes informarte desde varios puntos de vista, y el 97% de la gente no quiere, pero una de las herramientas del poder político (que es el poder económico) es hacer que cualquier medio sea caro. Lo hicieron con la prensa en la revolución industrial, para que los movimientos obreros no pudieran tener sus propios periódicos, lo hicieron con la radio y por supuesto la TV, y con Internet más o menos van por ahí las cosas. Si tienes una web con muchas visitas te costará un huevo mantenerla, y tendrás que meter publicidad para depender de ésta, y la publicidad puede utilizarse como forma de presión. Es más, Internet depende de las principales empresas de telecomunicaciones, sobre todo estadounidenses, y además empiezan a meter leyes para intentar controlarla; ACTA, SOPA, SINDE, que están siendo fuertemente contestadas en Internet.
La clave está en lo que has dicho; la pereza. Nos han acostumbrado a una vida en la que todo el esfuerzo va encaminado al trabajo, pero fuera de él se vende la comodidad como el sumum de la felicidad, comodidad en el sentido de esforzarse lo mínimo en cualquier cosa. Ir en coche a todos lados en vez de andar, no leer o leer libros que no hagan pensar demasiado, películas para gilipollas, videojuegos para gilipollas, cachivaches para que todo sea más cómodo y esas cosas. Y todo mientras las opciones más creativas no llegan al gran público por falta de financiación. Así al final nos agilipollamos cada vez más y a la gente le cuesta salir a la calle a rebentarla porque está muy acomodada. Sólo la gente qyue al final no tiene nada que perder porque se ha quedado sin nada es la que la monta, mientras los demás asienten pero no mueven ni un dedo. A lo sumo se ponen una camiseta con una frase ingeniosa.
Pero el poder también tiene otros medios, como lo cuenta Naomi Klein en el libro La Doctrina del Shock. Crean crisis útiles para justificar medidas impopulares, y luego reprimen al que osa oponerse. Cuando no es eso, es una guerra o, como hace no mucho, un golpe de estado para poner a un general que ate bien las cosas.
Sí, la gente es lerda y acomodada, pero se ha puesto mucho esfuerzo y dinero en que así sea. Salir de eso es difícil, pero no imposible. Por eso se dice que hay que despertar del "shock".